
Og Mandino, renombrado conferencista y escritor a quien se le conoce muy bien por el best-seller “El Vendedor Más Grande del Mundo”, del cual se han vendido más de 35 millones de ejemplares, fue el orador principal en julio de 1992 en la convención anual de la Speakers Association de los Estados Unidos de América. Durante cuarenta y cinco minutos se refirió al hecho de que nadie que haya tenido éxito, lo logró por sí solo. Habló de su esposa, de su familia, de sus socios, de sus co-equipers y de sus amigos.
¿Le encuentra algún punto de referencia con el concepto de cultivar redes sociales? ¿No cree que es un excelente punto de partida para cualquier negocio networking? Esa tarea de sembrar redes sociales, se trata de fomentar y promover relaciones en beneficio mutuo; es un proceso de dar y recibir, yo-gano-tu-ganas. Veamos la definición de la palabra red que nos da el diccionario:
“Cualquier combinación ordenada de tejido o de alambres o hilos paralelos, cruzados por otros a intervalos regulares y sujetos a los primeros, de manera que dejen un espacio abierto; malla”.
Si adaptamos la definición anterior y sustituimos las palabras tejido, alambres paralelos e hilos por la palabra personas, obtendremos la siguiente definición:
“Red social: Una combinación ordenada de personas cruzadas a intervalos regulares por otras personas, todas ellas dedicadas a cultivar entre sí relaciones mutuamente benéficas, de dar y recibir, del tipo yo-gano-tu-ganas”.
La Estructura Básica
Así como todos estamos en el centro de nuestro universo particular, también nos encontramos en el centro de nuestra red de relaciones. Y entendemos, desde luego, que todas las demás personas están en el centro de sus propias redes, dado que así se conforma el entretejido social. Cada una de las personas que la forman sirve como fuente de apoyo para todas las demás que integran esta red: referencias, ayuda, información compartida. Los que saben cómo utilizar la tremenda fuerza de una red, comprenden el siguiente hecho, por demás importante:
No dependemos unos de otros; tampoco somos independientes unos de otros; todos somos interdependientes unos con otros.
La verdadera fuerza surge a la luz cuando nos damos cuenta que todas las personas que integran nuestra red social, también forman parte de las redes de otras personas y posee cada cual su propia red, con gentes a quienes no conocemos personalmente. Y eso hace que, de manera indirecta, cada una de esas personas también formen parte de nuestra red.
Esfera de Influencia
La esfera de influencia es sencillamente el conjunto de personas que Usted conoce, las personas que de alguna manera son parte de su vida en forma directa, o incluso en forma por demás indirecta. Su esfera de influencia abarca a todos, desde los miembros inmediatos de su familia hasta los parientes más lejanos; desde sus amigos íntimos a los conocidos en forma casual, la modista, el peluquero, la peinadora, el mecánico, la manicura, el médico, el odontólogo, el plomero, el comerciante, el vecino, el diariero, el oficial de cuentas bancarias, el agente de seguros. Prácticamente a toda persona que de alguna manera afecta su existencia y cuya existencia Usted también afecta o se vincula por cualquier motivo.
¿Alguna vez escuchó hablar de Joe Girard? Asignado a una concesionaria Chevrolet en Michigan, fue uno de los vendedores más exitosos del mundo. Fue en realidad el vendedor de automóviles de mayor éxito en el mundo durante casi tres lustros. Exactamente durante catorce años apareció en el Libro Guiness de récords mundiales. Girard explicó lo que el llamaba la “Ley Girard de los 250”. Básicamente, ese precepto afirma que cada uno de nosotros tiene una esfera de influencia personal de unas 250 personas.
Si bien el número que Girard propone pareciera ser algo elevado, la cifra de 250 personas sobre las que ejercemos influencia, o conocemos, es muy válida. Usted lo puede comprobar tomando papel y lapicero y anotando el nombre de todas las personas que conoce, pero absolutamente a todas, y cuando sume, el número será muy cercano a 250. Otra manera de comprobar la certeza del concepto, es realizando simuladamente una lista de invitados para una boda y se dará cuenta que esa cifra es perfectamente viable.
En algunos de mis seminarios he sugerido a los asistentes que tenían hijos o sobrinos adolescentes, les propusiesen a ellos, como un juego, realizar una lista de invitados para una gran fiesta que tal vez se realizaría. Podríamos hacer lo propio en nuestro caso: propóngaselos como un juego, y ya verá que en una tarde Usted ya dispondrá un listado preliminar lo suficientemente apto y amplio como para comenzar a discernir quienes serán sus mejores vínculos, para comenzar a diseñar su amplia red de contactos.
Tomando en cuenta lo anterior, piense que cada vez que Usted conoce a una persona nueva, ésta, por muy común que sea, también debe tener unas 250 personas en su esfera de influencia. Y, como Usted sabe, una vez que esa persona pasó a formar parte de su red social, hay otras 250 personas que también se convierten en miembros indirectos de ella. Cultive una red social de suficientes personas nuevas, vincúlese y haga amistades, y su esfera de influencia personal alcanzará niveles increíbles. Ya comprobará como su vida personal y profesional pueden tener un crecimiento exponencial casi inimaginables.
Seguiré considerando el tema de las redes sociales y su influencia sobre el Network Marketing ó Marketing de Redes (MdR), en próximos artículos en los que trataré de aportar ideas en relación a cómo despertar un adecuado nivel de confianza, cómo contactar eficazmente, lograr la mayor eficiencia, ayudar a otros a ser exitosos y el valor de las preguntas.
Literatura consultada: “Contactos sin límites”, de Bob Burg ; "Guía de Iniciación al Marketing de Redes”, Equipo Los Girasoles SRL.

