
Es notable lo diferentes que somos con relación a lo que fuimos. Son pocas las cosas que nos acompañan a lo largo de toda la vida sin ningún cambio. Es a veces increíble, cómo hemos ido transformándonos a lo largo del tiempo y no sólo me refiero a nuestro aspecto físico, que tal vez sea lo más visible, sino a nuestras prioridades, a nuestras ideas, a nuestras funciones, a nuestros trabajos, a las personas que nos rodean.
Muchos de los cambios que nos fueron transformando tuvieron que ver con lo externo, fueron la respuesta nuestra, a situaciones que cambiaron a nuestro alrededor y que por el sólo hecho de ocurrir, nos obligaron a encarar nuevos caminos y nuevas opciones que ni siquiera habíamos imaginado, como cuando nuestros abuelos, se vieron obligados a emigrar para comenzar una nueva vida en nuestra tierra.
Otras veces, los cambios fueron buscados por nosotros para poder mejorar nuestra calidad de vida, para poder dar a nuestras familias mejores oportunidades o simplemente para sentirnos mejor y más confortables. Un claro ejemplo de esto es cuando comenzamos a usar Internet, lo que nos abrió todo un universo insospechado.
Sin embargo, cuando miramos hacia atrás muchas veces pensamos ¿cómo no percibí en aquel momento que había un camino mejor?, ¿por qué no me fui de aquel trabajo mediocre, donde desperdicié tantos años?, ¿cómo no me animé a hacer lo que quería y necesitaba?
Parecería que es difícil percibir los cambios en el momento oportuno y que muchas veces, aún percibiéndolos nos cuesta tomar la decisión de encararlos. Como si una cuerda invisible nos tuviera atados, nos detuviera y bloqueara, como si tuviéramos una resistencia interior, a hacer las cosas de una forma diferente a lo que estamos acostumbrados.
Sin embargo, el mundo cambió. Nuestros países cambiaron, un cambio que nosotros no buscamos, pero que es una realidad a la que deberemos ajustarnos, nuestras necesidades y requerimientos son los mismos que teníamos antes, por lo que ahora deberemos desarrollar las nuevas destrezas para reubicarnos y poder explotar las posibilidades y oportunidades que se vayan presentando, esto es tan cierto para nosotros como para nuestra gente.
Sabemos sobradamente que no hay fórmulas mágicas, pero también sabemos que juntos podremos ir encontrando los caminos que nos vayan acercando a las metas que buscamos, lo hicimos antes, mejor lo haremos ahora, por que estamos más preparados, tenemos más experiencia y somos más fuertes.
También es cierto, que estos momentos, nos permitirán modificar el rumbo, abandonar viejas prácticas que ya eran obsoletas hace tiempo y abrazar los nuevos paradigmas, desde su mismo inicio, como si fundáramos una nueva estructura, con toda la experiencia del anterior, pero también con la conciencia de lo que deberemos modificar para crecer de forma real y sostenida, crecimiento que ocurrirá con otras reglas de juego, con otros parámetros pero con mucha de la misma gente, gente que busca orientación, contención, apoyo, orientación que nosotros estamos en condiciones de darle, por que sabemos lo que hay que hacer y lo que hay que evitar.
Su gente, su organización obtendrá resultados, en la medida que Ud. comprenda rápidamente los cambios que deberá operar su gente para enfrentar los nuevos desafíos. En la medida que Ud. comprenda rápidamente que muchas de las cosas que se hacían antes deberán hacerse de otra forma, y más importante aún, que muchas de las cosas que no se hacían, deberían hacerse. La época del líder distante ya pasó, la época del líder sin comunicación ya pasó, la época del líder hablando en la tribuna y no en el campo ya pasó.
El desafío actual reclama de Ud. que se ponga al frente de su gente, con fuerza, con ganas, con optimismo, Ud. sabe que los problemas de hoy serán las anécdotas de mañana, pero también sabe que si no resuelve hoy los problemas de hoy, mañana no habrá organización, equipo, grupo ni líder.
Uno puede no conocer un negocio o una disciplina, puede improvisar y con un poco de suerte y otro poco de audacia, puede hasta tener éxito en una empresa, un negocio o una organización que se mantenga razonablemente durante épocas normales.
Sin embargo, cuando comienzan los conflictos, cuando la gente necesita ser realmente orientada para enfrentar desafíos reales, allí, es donde se desmoronan los gigantes de barro, los que no tienen la fuerza, la formación, el coraje y la resolución para encarar y vencer las dificultades.
Ese es el momento donde las cosas se resuelven con mucho más que copiar alguna frase ingeniosa de un libro comprado en el supermercado, es el momento donde se muestra la verdadera talla de los conductores. Talla que se mide por los resultados de aquellos que los siguen, por la certeza de sus juicios, por la prudencia de las aseveraciones y básicamente por estar con la gente, al frente de ellos, luchando la misma batalla, con los mismos ideales que pregonó en su visión de futuro, junto a ellos, en las buenas y en las malas.
Sun Tzu decía, que el éxito en circunstancias de cambio, de conflicto, de confusión e incertidumbre, tal como las que se suelen encontrar en le campo de batalla, lo mismo que en una sociedad dinámica como lo es nuestra en estos días, viene a ser determinado exclusivamente por la habilidad del líder. Afirmando además, que la habilidad del líder se puede evaluar en términos de diversos factores que dependen básicamente del carácter, la voluntad y la actitud.
Para que la gente produzca hechos un líder debe esforzarse, estar en el lugar justo en el momento preciso.
Tener la palabra apropiada, estar entrenado, estar capacitado y tener ganas. Recuerde que Ud. puede engañar a los de arriba con alguna chance, pero esté seguro que nunca podrá engañar a los que forman su organización. Más allá de su título, de su prestigio, de sus palabras, ellos saben perfectamente qué es lo que sobra y qué es lo que falta.
Por ello, en estos momentos importantes, hable con franqueza dedique tiempo, escuche a su gente y oriéntelos, los tiempos en que los grupos funcionaban con piloto automático, pasaron para siempre.
Su gente se sentirá reflejada en Ud. Cuando ingresaron, muchos albergaron es su yo interior el deseo de llegar a ser como Ud. decía que era, por ello, hoy, en tiempos de tormenta, muchas miradas se dirigirán hacia Ud. y Ud. está capacitada y preparada para lograr llevarlos a la otra orilla, porque tiene el necesario amor propio para enfrentar las contingencias, porque sabe aprender de los fracasos, porque no se engaña a Ud. misma.
Sí, Ud. es un líder, aún cuando sea el primer asombrado al percibirlo, muchas veces la vida al ponernos a prueba nos demuestra que somos mucho más fuertes de lo que habíamos soñado. Adelante está todo lo que podemos conseguir, atrás hay sólo recuerdos, éste es el momento donde muchos entienden aquella frase de “huir para adelante”.
Tenga la absoluta seguridad que todos los héroes que admiró en su vida, sintieron cosa muy parecidas a las que hoy Ud. siente, lo importante no son sus dudas, ni sus temores, sino que encuentre en Ud. la fuerza para llevar a su gente a concretar sus objetivos, todo lo demás, son palabras.
Sobre qué hacer
La primer medida es tomar contacto con la gente, con “toda” la gente del grupo, probablemente algunos de los que no estaban haciendo nada hasta ahora, puedan depararnos sorpresas en este nuevo escenario.
Genere una reunión con su gente para definir los caminos a seguir, invítelos a todos, insista en que es mucho más fácil encontrar los nuevos caminos si son muchos los que opinan y presentan opciones, opciones posibles, realizables, diferentes.
En esa reunión aparecerán una serie de lamentos y quejas sobre lo que pasó. No descalifique a lo que su gente dice, de hecho muchos están directamente afectados y eso duele, no los descalifique, no, pero no se embarque en la nave del lamento y la desesperación, comience a remendar el tejido de su grupo, uniendo conceptos, deje hablar a su gente pero infúndales esperanza, fe y optimismo, recuerde que hubo un cambio, no cayó una bomba atómica.
Está reunión inicial con su gente es muy importante, puesto que definirá las reglas de juego que en adelante aplicará el grupo como conjunto, así como cada uno de sus integrantes en forma individual para enfrentar la contingencia que se presenta, en ella, Ud. deberá establecer algunas reglas básicas:
a) Ustedes no pueden modificar la realidad, tratarán de adaptarse a ella y sacar el mejor partido posible dentro de los elementos con que cuentan
b) Para poder superar toda crisis, es imprescindible mantenerse activos, trabajando, haciendo llamados, visitas, tareas productivas, el peor enemigo en estas circunstancias es el aislamiento, puesto que paraliza y destruye.
c) La comunicación asume un rol vital en estos momentos, puesto que permite capitalizar las ideas que producen resultados, rescatando a los que se desmoralizan e impulsando a los más remisos, deberá establecer un esquema de comunicación adecuado y ceñirse a él, digo adecuado, puesto que cada organización generará el propio, pero en todos los casos, la frecuencia será diaria en los primeros días, comunicaciones cortas, eficientes, con fuerza, con ganas, motivadoras.
d) No permita que la comunicación se contamine con comentarios negativos, escuche, pero salga del análisis socio económico de la crisis, Ud. no la resolverá y ellos tampoco, hable de cómo hacer las cosas en este nuevo escenario, de cómo lograr resultados, use ejemplos suyos o de otros, ejemplos reales, no invente porque no sirve.
e) Su gente busca y necesita resultados. Resultados son actividades productivas que desarrollan y tareas que llevan dinero al bolsillo, su gente necesita contención y ayuda, que Ud. la brindará con la comunicación y el contacto, su gente busca nuevos caminos, Ud. deberá condensar las experiencias de todos los de su organización, así como de todos aquellos a que tenga acceso y transformarla en información utilizable, su gente espera orientación y Ud. se la dará.
f) Establezca un plan de comunicación y una estructura de reuniones, para que su gente se sienta contenida y motivada, pero cuídese de repetir errores conocidos. Las reuniones deben ser cortas y generar resultados, la gente debe llevarse algo positivo, que les sirva, que los ayude, no le haga perder le tiempo a su gente, ese método ya pasó y demostró su inutilidad.
Sé que es difícil orientar a otros, cuando muchas veces los más desorientados somos nosotros mismos, pero también sé, que cuando lideramos a otros no es por casualidad, pese a lo que nosotros mismos pensemos.
Nos ha tocado ser padres, ser maestros, ser jefes, en distintas etapas de nuestras vidas, hoy nos toca liderar nuestra organización, sabemos que es una tarea inquietante, pero sabemos que es nuestra tarea, nosotros somos los que podemos hacerla, aglutinar la gente, entrenarlos, prepararlos, orientarlos, estamos preparados para hacerlo y lo haremos bien.
Muchos de los cambios que nos fueron transformando tuvieron que ver con lo externo, fueron la respuesta nuestra, a situaciones que cambiaron a nuestro alrededor y que por el sólo hecho de ocurrir, nos obligaron a encarar nuevos caminos y nuevas opciones que ni siquiera habíamos imaginado, como cuando nuestros abuelos, se vieron obligados a emigrar para comenzar una nueva vida en nuestra tierra.
Otras veces, los cambios fueron buscados por nosotros para poder mejorar nuestra calidad de vida, para poder dar a nuestras familias mejores oportunidades o simplemente para sentirnos mejor y más confortables. Un claro ejemplo de esto es cuando comenzamos a usar Internet, lo que nos abrió todo un universo insospechado.
Sin embargo, cuando miramos hacia atrás muchas veces pensamos ¿cómo no percibí en aquel momento que había un camino mejor?, ¿por qué no me fui de aquel trabajo mediocre, donde desperdicié tantos años?, ¿cómo no me animé a hacer lo que quería y necesitaba?
Parecería que es difícil percibir los cambios en el momento oportuno y que muchas veces, aún percibiéndolos nos cuesta tomar la decisión de encararlos. Como si una cuerda invisible nos tuviera atados, nos detuviera y bloqueara, como si tuviéramos una resistencia interior, a hacer las cosas de una forma diferente a lo que estamos acostumbrados.
Sin embargo, el mundo cambió. Nuestros países cambiaron, un cambio que nosotros no buscamos, pero que es una realidad a la que deberemos ajustarnos, nuestras necesidades y requerimientos son los mismos que teníamos antes, por lo que ahora deberemos desarrollar las nuevas destrezas para reubicarnos y poder explotar las posibilidades y oportunidades que se vayan presentando, esto es tan cierto para nosotros como para nuestra gente.
Sabemos sobradamente que no hay fórmulas mágicas, pero también sabemos que juntos podremos ir encontrando los caminos que nos vayan acercando a las metas que buscamos, lo hicimos antes, mejor lo haremos ahora, por que estamos más preparados, tenemos más experiencia y somos más fuertes.
También es cierto, que estos momentos, nos permitirán modificar el rumbo, abandonar viejas prácticas que ya eran obsoletas hace tiempo y abrazar los nuevos paradigmas, desde su mismo inicio, como si fundáramos una nueva estructura, con toda la experiencia del anterior, pero también con la conciencia de lo que deberemos modificar para crecer de forma real y sostenida, crecimiento que ocurrirá con otras reglas de juego, con otros parámetros pero con mucha de la misma gente, gente que busca orientación, contención, apoyo, orientación que nosotros estamos en condiciones de darle, por que sabemos lo que hay que hacer y lo que hay que evitar.
Su gente, su organización obtendrá resultados, en la medida que Ud. comprenda rápidamente los cambios que deberá operar su gente para enfrentar los nuevos desafíos. En la medida que Ud. comprenda rápidamente que muchas de las cosas que se hacían antes deberán hacerse de otra forma, y más importante aún, que muchas de las cosas que no se hacían, deberían hacerse. La época del líder distante ya pasó, la época del líder sin comunicación ya pasó, la época del líder hablando en la tribuna y no en el campo ya pasó.
El desafío actual reclama de Ud. que se ponga al frente de su gente, con fuerza, con ganas, con optimismo, Ud. sabe que los problemas de hoy serán las anécdotas de mañana, pero también sabe que si no resuelve hoy los problemas de hoy, mañana no habrá organización, equipo, grupo ni líder.
Uno puede no conocer un negocio o una disciplina, puede improvisar y con un poco de suerte y otro poco de audacia, puede hasta tener éxito en una empresa, un negocio o una organización que se mantenga razonablemente durante épocas normales.
Sin embargo, cuando comienzan los conflictos, cuando la gente necesita ser realmente orientada para enfrentar desafíos reales, allí, es donde se desmoronan los gigantes de barro, los que no tienen la fuerza, la formación, el coraje y la resolución para encarar y vencer las dificultades.
Ese es el momento donde las cosas se resuelven con mucho más que copiar alguna frase ingeniosa de un libro comprado en el supermercado, es el momento donde se muestra la verdadera talla de los conductores. Talla que se mide por los resultados de aquellos que los siguen, por la certeza de sus juicios, por la prudencia de las aseveraciones y básicamente por estar con la gente, al frente de ellos, luchando la misma batalla, con los mismos ideales que pregonó en su visión de futuro, junto a ellos, en las buenas y en las malas.
Sun Tzu decía, que el éxito en circunstancias de cambio, de conflicto, de confusión e incertidumbre, tal como las que se suelen encontrar en le campo de batalla, lo mismo que en una sociedad dinámica como lo es nuestra en estos días, viene a ser determinado exclusivamente por la habilidad del líder. Afirmando además, que la habilidad del líder se puede evaluar en términos de diversos factores que dependen básicamente del carácter, la voluntad y la actitud.
Para que la gente produzca hechos un líder debe esforzarse, estar en el lugar justo en el momento preciso.
Tener la palabra apropiada, estar entrenado, estar capacitado y tener ganas. Recuerde que Ud. puede engañar a los de arriba con alguna chance, pero esté seguro que nunca podrá engañar a los que forman su organización. Más allá de su título, de su prestigio, de sus palabras, ellos saben perfectamente qué es lo que sobra y qué es lo que falta.
Por ello, en estos momentos importantes, hable con franqueza dedique tiempo, escuche a su gente y oriéntelos, los tiempos en que los grupos funcionaban con piloto automático, pasaron para siempre.
Su gente se sentirá reflejada en Ud. Cuando ingresaron, muchos albergaron es su yo interior el deseo de llegar a ser como Ud. decía que era, por ello, hoy, en tiempos de tormenta, muchas miradas se dirigirán hacia Ud. y Ud. está capacitada y preparada para lograr llevarlos a la otra orilla, porque tiene el necesario amor propio para enfrentar las contingencias, porque sabe aprender de los fracasos, porque no se engaña a Ud. misma.
Sí, Ud. es un líder, aún cuando sea el primer asombrado al percibirlo, muchas veces la vida al ponernos a prueba nos demuestra que somos mucho más fuertes de lo que habíamos soñado. Adelante está todo lo que podemos conseguir, atrás hay sólo recuerdos, éste es el momento donde muchos entienden aquella frase de “huir para adelante”.
Tenga la absoluta seguridad que todos los héroes que admiró en su vida, sintieron cosa muy parecidas a las que hoy Ud. siente, lo importante no son sus dudas, ni sus temores, sino que encuentre en Ud. la fuerza para llevar a su gente a concretar sus objetivos, todo lo demás, son palabras.
Sobre qué hacer
La primer medida es tomar contacto con la gente, con “toda” la gente del grupo, probablemente algunos de los que no estaban haciendo nada hasta ahora, puedan depararnos sorpresas en este nuevo escenario.
Genere una reunión con su gente para definir los caminos a seguir, invítelos a todos, insista en que es mucho más fácil encontrar los nuevos caminos si son muchos los que opinan y presentan opciones, opciones posibles, realizables, diferentes.
En esa reunión aparecerán una serie de lamentos y quejas sobre lo que pasó. No descalifique a lo que su gente dice, de hecho muchos están directamente afectados y eso duele, no los descalifique, no, pero no se embarque en la nave del lamento y la desesperación, comience a remendar el tejido de su grupo, uniendo conceptos, deje hablar a su gente pero infúndales esperanza, fe y optimismo, recuerde que hubo un cambio, no cayó una bomba atómica.
Está reunión inicial con su gente es muy importante, puesto que definirá las reglas de juego que en adelante aplicará el grupo como conjunto, así como cada uno de sus integrantes en forma individual para enfrentar la contingencia que se presenta, en ella, Ud. deberá establecer algunas reglas básicas:
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b) Para poder superar toda crisis, es imprescindible mantenerse activos, trabajando, haciendo llamados, visitas, tareas productivas, el peor enemigo en estas circunstancias es el aislamiento, puesto que paraliza y destruye.
c) La comunicación asume un rol vital en estos momentos, puesto que permite capitalizar las ideas que producen resultados, rescatando a los que se desmoralizan e impulsando a los más remisos, deberá establecer un esquema de comunicación adecuado y ceñirse a él, digo adecuado, puesto que cada organización generará el propio, pero en todos los casos, la frecuencia será diaria en los primeros días, comunicaciones cortas, eficientes, con fuerza, con ganas, motivadoras.
d) No permita que la comunicación se contamine con comentarios negativos, escuche, pero salga del análisis socio económico de la crisis, Ud. no la resolverá y ellos tampoco, hable de cómo hacer las cosas en este nuevo escenario, de cómo lograr resultados, use ejemplos suyos o de otros, ejemplos reales, no invente porque no sirve.
e) Su gente busca y necesita resultados. Resultados son actividades productivas que desarrollan y tareas que llevan dinero al bolsillo, su gente necesita contención y ayuda, que Ud. la brindará con la comunicación y el contacto, su gente busca nuevos caminos, Ud. deberá condensar las experiencias de todos los de su organización, así como de todos aquellos a que tenga acceso y transformarla en información utilizable, su gente espera orientación y Ud. se la dará.
f) Establezca un plan de comunicación y una estructura de reuniones, para que su gente se sienta contenida y motivada, pero cuídese de repetir errores conocidos. Las reuniones deben ser cortas y generar resultados, la gente debe llevarse algo positivo, que les sirva, que los ayude, no le haga perder le tiempo a su gente, ese método ya pasó y demostró su inutilidad.
Sé que es difícil orientar a otros, cuando muchas veces los más desorientados somos nosotros mismos, pero también sé, que cuando lideramos a otros no es por casualidad, pese a lo que nosotros mismos pensemos.
Nos ha tocado ser padres, ser maestros, ser jefes, en distintas etapas de nuestras vidas, hoy nos toca liderar nuestra organización, sabemos que es una tarea inquietante, pero sabemos que es nuestra tarea, nosotros somos los que podemos hacerla, aglutinar la gente, entrenarlos, prepararlos, orientarlos, estamos preparados para hacerlo y lo haremos bien.

1 comentario:
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